El comercio marítimo es el pilar clave, y la conexión entre China y América Latina, ha cobrado una relevancia estratégica sin precedentes en las últimas décadas. Ambas regiones están profundamente entrelazadas por intereses comerciales que abarcan productos agrícolas, electrónicos, automotrices y minerales. ¿Cómo impactará esto a la estrategia de occidente?